Psic. Jahir Tepoxtecatl Mendoza
Apreciables lectores, deseo que la hayan pasado muy bien en las celebraciones como parte de la época decembrina. Me complace el iniciar el año escribiendo una columna más, deseando que sea para ti y tu familia; un año extraordinario.
Debo de comentarte que, precisamente, esta primera columna del 2025 decidí enfocarla en cuanto a los propósitos que establecemos en esta época como parte del cambio de año, pues a nivel social, posiblemente sea una de las “tradiciones/costumbres” que más se practican en el mundo.
Sabemos que, regularmente, esto tiene lugar en el último día del año, o en su defecto, en los primeros días pertenecientes al mes de enero. Posiblemente, dentro de los “propósitos” más comunes se encuentran: gozar de “buena” salud, procurar hacer ejercicio, dejar ciertos “vicios”, hacer cambios en nuestra actitud, ahorrar dinero, iniciar o concluir alguna meta específica, adoptar hábitos “saludables”, aprender algo nuevo, e incluso procurar aspectos relacionados con la salud mental-emocional.
Sin embargo, algo muy frecuente que sucede, es que la mayoría de estas intenciones se van olvidando de forma paulatina, al pasar de los días, de las semanas, o incluso de los meses, o bien, vamos perdiendo poco a poco la motivación, lo que provoca; que en muchas de las ocasiones no se logren estos deseos.
Es por ello, que es importante considerar que, en el alcance de objetivos, la motivación, la constancia, y persistencia; juegan un rol sumamente importante, pues en términos generales debemos de tener en claro que la motivación hace referencia a esa energía que nos impulsa hacer algo en específico, la constancia podríamos definirla como aquel acto donde a través de distintos esfuerzos mantenemos en pie nuestra motivación, y la persistencia la podemos entender como aquella capacidad de resolución, que se pone en marcha cuando eventualmente aparecen ciertas dificultades.
Sin duda, la ausencia de todos o alguno de los elementos antes mencionados, provocarían que sea complicado el poder concretar ciertos objetivos que tengamos en nuestra vida. Por lo tanto, quizás sería “conveniente” determinar que tan dispuestos (as) estamos, asumir estos tres elementos (motivación, constancia y persistencia) a la hora de fijar nuestros propósitos de “año nuevo”.
De otra forma, posiblemente sea una de las principales razones por las cuales, muchas de nuestras metas para el “año nuevo” no tienen resultados favorables. Y tú ¿A la hora de establecer tus propósitos has contemplado la motivación, la constancia y la persistencia?











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