Advertisement

El cigarro constituye una de las principales causas de muerte a nivel mundial

El día de muertos, un evento de muchas emociones

El consumo de cigarro se ha convertido en una de las principales causas de muerte, no respeta ideologías, género, ni edad

Psic. Jahir Tepoxtecatl Mendoza

El cigarro es un producto que se comercializa a pasos gigantescos en México, su consumo no respeta ideologías, género, ubicación geográfica e incluso edad, a pesar de que es considerado un producto para gente que alcanza, como mínimo, la mayoría de edad (18 años).

A nivel mercado, cada vez son más los establecimientos que los distribuyen, y con el paso de los años se han implementado diferentes presentaciones e incluso sabores de los mismos.  

Según el Informe sobre el Control del Tabaco en la Región de las Américas 2022, de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), México se ubica como el sexto país con más fumadores adultos, a pesar de ser una de las naciones en donde más se han aumentado los impuestos al tabaco.

Por otra parte, México ocupa el tercer sitio con el mayor número de jóvenes consumidores de cigarro.

Sin duda, los datos proporcionados por la Organización son preocupantes, pues como es sabido, el tabaco desencadena un sinfín de alteraciones en nuestro organismo, generando así distintas patologías a nivel físico, pero también; a nivel mental.

El consumo de tabaco es el principal factor de riesgo en seis de las ocho principales causas de muerte en el mundo, asimismo está asociado al cáncer de pulmón, de boca, de faringe, de laringe, de esófago, de estómago, de páncreas, de cérvix, de riñón y vejiga, del mismo modo, enfermedades como hipertensión arterial, gastritis crónica, impotencia sexual, osteoporosis, entre otras.

Afectaciones psicológicas

A nivel psicológico, en muchas de las ocasiones lo que se desencadena principalmente es Ansiedad, debido a que las personas buscan una “sensación de relajación” al fumar, la cual es creada por la nicotina, quien alimenta la creencia y sensación de bienestar en los fumadores.

La realidad es que esta sensación de relajación es temporal y de forma inmediata se comienzan a experimentar síntomas de abstinencia.

Del mismo modo, existe una probabilidad de generar o empeorar estados de Depresión, puesto que la nicotina favorece la liberación de dopamina en el cerebro. Sustancia asociada a las emociones y sentimientos, por lo que al fumar el cerebro suspende su mecanismo para producir dopamina.

De igual forma, las relaciones interpersonales se pueden ver afectadas, generando distanciamientos afectivos e incluso rupturas, lo cual (dependiendo de la personalidad) afecta el estado de ánimo de las personas.  

En definitiva, no es un problema actual a nivel global, ha sido un fenómeno durante décadas que ha cobrado la vida de millones de personas, dejando secuelas emocionales y físicas en los seres humanos más cercanos a los fumadores.

Pareciera que las “pocas” alternativas que se han hecho como parte de estrategia de prevención y/o rehabilitación, han sido fallidas.

Sin duda, es urgente innovar en las mismas, además de implementar medidas regulatorias más estrictas a nivel estado, pero sobre todo, es indispensable no pasar por alto esta problemática.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *